Día internacional de la mujer

El 8 de marzo se conmemora el día internacional de la mujer.

La denominación “día de la mujer trabajadora” es antigua ya: la ONU decidió insitucionalizar este día como el símbolo de la lucha de todas las mujeres por la igualdad real. Igualdad ante la ley, igualdad en la sociedad, igualdad de trato, igualdad salarial. Igualdad ante nosotras mismas, en el seno de la familia.

Como a mí no me gustaría tener que celebrar este día porque sería un síntoma de que todos, en cualquier parte del planeta, habríamos conseguido esa igualdad real, por favor, el día 8 de marzo, no me digas feliz día:

día internacional de la mujer 2018

Día internacional de la mujer 2018

Yo soy una muchomásquemamá feminista.

Pero eso no es mérito mío. Porque mucho antes de eso fui una muchomásquehija feminista cuando criar a dos hijas en el feminismo sí que era meritorio. Así que hoy tengo que darle las gracias a quien antes que yo luchó por la igualdad de las mujeres y a quien supo transmitírmelo: a mi madre.

Y también tengo que agradecérselo a quien, habiéndose criado en una familia tradicional patriarcal, supo reinventarse y ha sabido vivir en una familia de mujeres feministas siendo el primero en ser también un padre feminista: mi padre.

Tengo, además, la suerte de contar a mi lado con un muchomásquemarido que, aunque no se defina a si mismo como feminista, sé que lo es. En casa todos somos iguales. Tenemos un muchomásquehijo y una muchomásquehija que están siendo educados de la misma manera. Sin distinciones reales y, creemos, tampoco sutiles.  También es cierto que nos queda mucho camino por recorrer a su lado y las mayores dificultades están por llegar. Pero hay que ir sembrando poco a poco. Cada día, para recoger cuando llegue el momento.

La lectura como un arma.

Una de mis armas para concienciar a mis muchomásquehijos ha sido este último año la lectura de un libro fantástico del que ya os hablé en nuestro resumen de lecturas del año pasado: Las chicas son guerreras {26 rebeldes que cambiaron el mundo}

Con este libro hemos disfrutado mucho, pero sobre todo hemos aprendido un montón: nos hemos dado cuenta de que las mujeres nunca lo han tenido fácil a lo largo de la historia. Que han tenido que luchar para conseguir ¡¡poder usar pantalones!! Que parece una tontería porque tanto la muchomásquehija como yo usamos pantalones desde siempre. Pero para ella fue muy impactante saber que antes las chicas no podían ponerse un pantalón sin arriesgarse a que les dijeran algo por la calle.

Hemos conocido muchas historias de mujeres fantásticas con este libro, hemos tenido muchas conversaciones interesantes gracias a las mujeres fantásticas que lo habitan. Y el muchomásquehijo y el muchomásquepapá han participado también activamente.

Es fundamental implicar a los hombres en la lucha por la igualdad.

Una de mis aspiraciones es conseguir que mi hijo sea tan feminista como su hermana.

Hace poco tuve una conversación súper interesante con un grupo de unas muchomásquemamás amigas a través del whatsapp. Hablábamos de las relaciones entre mujeres, cómo son de complicadas desde pequeñas por los roles que, consciente o inconscientemente somos obligadas a asumir. Al final la conversación derivó en otra cosa: cómo enseñamos a las niñas a protegerse en lugar de enseñar a los niños a no agredir.

Desde el principio, en el cole cuando son muy pequeños: si los niños levantan las faldas a las niñas, la solución no es enseñar a los niños que eso está mal y porqué. Que hay que respetar a las compañeras, que levantarles  la falda y reír la gracia es sembrar la semilla de una agresión sexual futura.

No, los padres solucionamos el tema poniendo a las niñas un pantaloncito corto debajo de la falda.

Pues no, ¡¡no!! Madres de niños: enseñemos, expliquemos. Que no hay que hacerlo, no hay que reír la gracia, no hay que tolerarlo.

Este año, el día 8 de marzo es especial.

Es especial porque, se venía gestando, se ha convocado una jornada de huelga o de paros parciales a los que esta muchomásquemamá se va a sumar. El día 8 de marzo, yo paro. No trabajo, no consumo, no cuido.

En mi caso, yo me sumaré al paro parcial de 11:30 a 13:30 y por la tarde dejaré a los niños a cargo del abuelo o del papá (ya veremos como podemos gestionar la logística) para acudir a la manifestación.

¿Por qué este año hacemos huelga?

Este movimiento, esta necesidad no es nueva. Se viene gestando ya desde hace tiempo, pero desde hace unos años el clamor es mucho más fuerte: ¡basta ya!

Basta de violaciones, basta de muertes. Basta de miedo.

Pero no sólo eso: basta de creernos iguales, pero cargar con la mayor parte del trabajo doméstico. Basta de cobrar menos por el mismo trabajo. Basta cargar sobre nuestras espaldas la mayor parte de las responsabilidades familiares.

Por eso este año yo me sumo a la huelga del 8 de marzo: porque tenemos que demostrar que si nosotras paramos, el mundo no avanza. Y el feminismo empieza en uno mismo, pero se necesita un paso más para llevarlo a todos los ámbitos. Estoy harta de pequeños gestos, ¡quiero grandes gestos ya!

¿Paramos juntas el mundo el día 8 de marzo?

firma Verónica muchomasquemamas

2 comentarios sobre “Día internacional de la mujer

  1. Yo dice:

    Estoy orgullosa de ti, de la mujer que eres y como estas educando a tus hijos. Yo también haré huelga, aunque en mi casa hay igualdad real
    Porque fuimos, somos y seremos

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