La cuesta de septiembre

Afirmo (y no creo que haya nadie con muchomásquehijos en edad escolar que se atreva a rebatirme) que la cuesta de septiembre es mucho más empinada que la de enero.

Recién llegados de la playa, con nuestro bronceado y sin ojeras, ayer me llevé a los muchomásquehijos a comprar los zapatos para la vuelta al cole. Un 43 gasta ya el muchomásquehijomayor y un 35 la muchomáquehija pequeña. Que yo no sé si es que los zapatos “infantiles” se venden al peso o qué, pero según aumenta la talla, aumenta también su precio. Un dineral.

Después de los zapatos tendremos que ir a por los uniformes porque mis hijos tienen la costumbre de crecer un montón en verano y nunca nunca nunca suelen poder usar el uniforme de un año para otro. La pequeña hereda los polos y la ropa de deporte del mayor, pero no le da la gana usar pantalón, que ella es muy de faldas, de modo que tengo que renovarlo casi todo. Y eso sin mencionar la ropa que hay que comprarles para la temporada de otoño-invierno para los fines de semana, que digo yo que podrían ir también en uniforme y así los amortizábamos del todo. Pero se niegan, oye…

 

Por suerte este año van a usar las mochilas del año pasado, que están aún en buen estado. Si necesitan otras, que hagan el favor de escribir en diciembre a SSMM de oriente para que las traigan en enero (y que remitan la carta a los muchomásqueabuelos si es posible 😛 )

Pero la pequeña quiere un estuche nuevo. No puedo reprocharle que quiera estrenar, a mí también me gusta comprarme un bolso de vez en cuando sólo por renovar. Al verme la cara, se ofreció a pagarlo ella con sus ahorros y me parece estupendo. También tienen que ir sabiendo que el dinero cuesta conseguirlo y que no se puede gastar alegremente y sin consecuencias.

Sobre los libros de texto prefiero no pronunciarme ahora. Se me hincharía la vena del cuello y comenzaría a echar espumarajos por la boca. Sólo decir que, en nuestro caso, supone un desembolso de unos 800 €, sin contar el resto del material escolar (cuadernos, lápices especiales para dibujo, bolígrafos, carpetas, archivadores, agendas, libros de lectura, etc.)

Además, en septiembre también regresan las actividades extraescolares con sus gastos: no me entran los patines, necesito ropa nueva para ir a baile, que la del año pasado no me vale…

La cuesta de septiembre

Muchos gastos, demasiados.

De esta manera es normal que nuestro cutis perfecto y sin ojeras que traemos de las vacaciones en la playa, en pocos días y como consecuencia de trepar (sin ayuda de piolets ni nada) la cuesta de septiembre, quede en pocos días relegado al olvido.

En septiembre, más que nunca, necesitamos organizarnos bien

Para llevar con un poco más de calma la cuesta de septiembre, necesitamos estar bien organizaditos. Es por ello que nosotras os dejamos ya la semana pasada el planificador mensual que podéis encontrar aquí o descargártelo directamente en su versión imprimbile pinchando aquí.

Y hoy, un pasito más: aquí os dejamos el planificador de esta semana, para que vayáis anotando ya el día que tenéis que empezar a forrar los libros, qué día empiezan el cole vuestros muchomásquehijos y, sobre todo, muy importante, cuando empiezan las muchomásquemamás las clases de yoga para recordar que respirar y ver la vida con optimismo es fundamental para no morir escalando septiembre.

DESCÁRGATE AQUÍ EL PLANIFICADOR DE LA PRIMERA SEMANA DE SEPTIEMBRE (o pincha en la imagen)

la cuesta de septiembre

Y no te olvides de tener a mano nuestra sugerencia de menú para este mes en el que toda ayuda es poca.

¡Feliz cuesta de septiembre!

firma Verónica muchomasquemamas

 

 

Un comentario sobre “La cuesta de septiembre

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

cuatro × 4 =

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.