Mucho más que mamás tatuadas

Mucho más que mamás tatuadas

 

Me llamo Amalia. Tengo 43 años. Soy madre y llevo tatuajes. ¡Horror!

Sí, horror. Eso es lo que aún, hoy en día, piensan algunos. ‘¿Cómo puedes hacerte eso?’. ‘Estás loca, te vas a arrepentir’. ‘Estás en la crisis de los 40’. ‘¿Qué van a pensar cuándo te lo vean?’... Y podría seguir. Perlitas de este estilo he tenido que escuchar, antes, durante y después de hacerme mis tatuajes. ‘¿Qué vas a parecer cuándo seas vieja?‘ Es lo que más he escuchado respecto al tema… Pues está claro lo que voy a parecer, ¿no? Una vieja tatuada.

Rompiendo reglas

Piratas. Ex-presidiarios. Legionarios. Moteros. Macarras. O eso es lo que se creía antes respecto a los tatuajes. Cualquiera que entrase en ese perfil era susceptible de llevar un tatuaje. Lo malo es cuando vienes tú con tus carreras universitarias. Tu trabajo serio. Tu traje de chaqueta. Madre de dos hijos y te haces un tatuaje.

Bien, pues yo he sido la ‘rara’ en mi familia. La que primero se ha hecho un tatuaje. A la que ha seguido mi primo pequeño, así que ahora somos dos los ‘raritos’. Raritos para las generaciones de abuelos, aunque al final se acostumbran. Pero para mis sobrinos soy guay, porque les encanta y yo soy la tía molona que lleva un tatu.

Una vez que empiezas con el primero… bueno, qué os voy a decir que no hayáis oído ya. El primero es el que cuesta. Los demás vienen solos. Yo me hice los dos en menos de un año; con unos meses de diferencia. Y ya estoy buscando fecha para hacerme otro.

Lo raro hoy es mirar a alguien y que no lleve alguna marca en su cuerpo. Los hay discretos. Los hay muy llamativos. Eso ya va en cada uno. Lo que está claro es que todos y cada uno tienen un significado muy especial para quien los lleva.

Mi primer tatu

Hace poco más de un año que lo llevo. No me dolió apenas y por eso me lancé rápido a por el segundo. Los llevo los dos en la muñeca izquierda y, aunque al principio estaba convencida de que se vería poco porque es donde acostumbraba a llevar mis pulseras, la realidad es bien distinta. Me gusta. Mucho. Tanto que no he vuelto a llevar nada en esa muñeca.

Cuando el muchomásquepapá vio que no iba a conseguir nada intentando convencerme de que no me lo hiciese se autoconvenció de que no iba a ser el único. Y no se equivocó. Ahora su mayor ‘preocupación’ es pensar que los muchomásquehijos también se hagan uno (cuando tengan edad, por supuesto… 40 años o más). Raro es el día que no aparece uno de ellos con pajaritos dibujados en sus muñecas… “Yo, como mami”. ¡¡Me los como!!

Lo que si tengo claro es que si algún día deciden hacerse uno, les aconsejaré que lo piensen muy mucho y que tengan muy claro lo que quieran tatuarse porque esto, como los muchomásquehijos, son para toda la vida.

mamás tatuadas

 

Hola, me llamo Verónica, tengo 42 años, soy madre y llevo tatuajes.

En mi caso, la crisis de los 40 no tuvo culpa ninguna porque mi primer tatuaje viajó conmigo desde Londres: fui un verano a mejorar mi inglés y me vine con un montón de experiencias bajo el brazo y un tatuaje en el tobillo. A los muchomásqueabuelos, mis padres, les avisé unos días antes por teléfono, pero ya no había remedio. No les quedó otra que aceptarlo… tanto que un par de años después ellos acompañaron a mi hermana a hacerse el suyo. ¡Los hermanos mayores siempre abriendo camino!

mamás tatuadas

Pensad que hace 20 años, en España, casi no había tatuajes por las calles. Ahora estamos muy acostumbrados a verlos: al menos en Madrid, donde yo vivo, lo raro es encontrar a una persona de nuestra edad que no vaya tatuada.

Mi primer tatuaje

Pero la primera vez que yo fui a Londres, en el 92, aluciné con la cantidad de tatuajes que llevaban los conductores de autobús. No sé por que motivo me llamaron la atención los conductores de autobús. Y unos años después, en el 98, fui yo la tatuada.

Y sí, en el 98 en España yo era la rara que llevaba un tatuaje, pero ya empezaba a ser molón lo de hacerse un dibujo en la piel y a mí nunca me han dicho eso que cuenta Amalia de “estás loca”  o “te vas a arrepentir”. Al menos no la gente de mi generación. Por el contrario, a mí me servía para ligar, jejeje.

Pero, ¡ay, mis padres! Para ellos los tatuajes son de piratas, legionarios y delincuentes. Hubo una época en la que esta gente era la única que los lucía y siempre los relacionarán con ellos. Tengo la suerte de que mis padres son muy abiertos de mente y, aunque ellos no lo han entendido, jamás han dicho nada.

En un par de años dejé de ser la rara para pasar a ser una más. Y en poco tiempo, llevar un único tatuaje me convirtió en una simple.

¿Hacerse un tatu duele?

Porque mi primer tatuaje me dolió un montón. Tanto que, aunque siempre me han gustado y tenía ganas de repetir, nunca me había atrevido.

Hasta hace unos días. Al final, las ganas han podido más que el miedo y ¡cómo me alegro de haberme decidido! Mi nuevo tatu, en otra zona diferente del cuerpo, no me dolió nada de nada. Pero nada, en serio.

Mientras me lo hacía, el tatuador me explicó que hace 20 años las máquinas para tatuar eran diferentes, más ruidosas y más dolorosas. A ello se suma que hay partes del cuerpo en las que hacerse un tatuaje es mucho más doloroso que en otras. Y el pie está en el top five… Esta vez me lo he hecho en el hombro y os aseguro que ni un dolor. Es que ni una leve molestia.

mamás tatuadas
Está reciente, empieza a secarse y por eso lo veis tirante en la parte de arriba. En cuanto cicatrice, se quedará “normal”.

 

Sentí como cuando la muchmásquehija me dibuja sus tatus con ayuda de un boli Bic. Seguro que habéis pasado por esta experiencia, ¿a que sí? Pues si el niño aprieta un poco, duele más que lo que me dolió a mí mi segundo tatuaje.

Un vicio

Sí, eso dicen, que cuando empiezas a tatuarte no puedes parar. Ya os he contado que a mí me costó 20 años hacerme el segundo, pero tengo claro que el tercero caerá antes, mucho antes.

De hecho ya tengo decidido qué y dónde…

Organizador semanal

Con tatuajes o no, organizamos la semana para no dejar nada a la improvisación y no nos pille el toro en plena cuesta de septiembre.

Ya sabéis que podéis descargar en vuestro ordenador el planificador e imprimirlo. Estamos dándole vueltas a un temita que os va a facilitar aún más que podáis planificaros semana a semana…

Pincha aquí para descargar tu organizador semanal.

 

Si tú también eres una muchomásauemamá tatuada y quieres contarnos cómo fue tu experiencia, estaremos encantadas de leerlo. Y si te animas a lanzarte a por el primero… ¡queremos saberlo!

 y  firma Verónica muchomasquemamas

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