Menú de cumpleaños

Menú de cumpleaños

Llevo mucho tiempo queriendo hablar sobre los menús que servimos a nuestros niños en los cumpleaños. Es un tema que me indigna mucho.

Yo me paso la vida tratando de inculcar a los muchomásquehijos hábitos de alimentación saludable y os prometo que a veces es como luchar contra molinos de viento. Como darse cabezazos contra un muro. Yo insisto en la creencia de que algo calará y que, con el tiempo, ellos se darán cuenta de las cosas que decía la pesada de su madre: que si el aceite de palma, el exceso de azúcar, las aceitunas tienen mucha sal, demasiado embutido, muchas proteínas blablablabla…

Porque cuidar lo que comemos es cuidar de nuestra salud, que parece que eso a la gente no le entra en la cabeza, os lo digo de verdad. Que cenar no es llenar el estómago antes de irnos a la cama, es cuidar de nuestro cuerpo, darle cositas ricas, sí y también sanas para que funcione bien y nos dure mucho tiempo. Porque es el único que tenemos y sin él no podemos vivir.

Poco a poco parece que los niños van interiorizando también estas cosas; ya sabéis que son esponjas y todo se les graba de manera mucho más fácil y rápida que a los adultos.

Los cumpleaños infantiles

Pero luego les invitan a un cumpleaños y la liamos.

Porque no es sólo un cumpleaños, no. Que ya se sabe que por un día no pasa nada. El problema es que los muchomásquehijos tienen una vida social que ya quisiéramos las madres: nosotros hemos tenido rachas de 2 cumpleaños a la semana. Mutliplícalo por 2 muchomásquehijos y calcula el nivel de hartazgo…

De hartazgo y de comida basura y guarrerías varias que acumulan ellos en su organismo. Porque los menús de los cumpleaños son una auténtica basura. Así de claro os lo digo.

menú de cumpleaños

Porque, a ver, ¿qué comen vuestros hijos cuando van a alguna fiesta de cumpleaños?

  • Pizza. De plástico, seca y con un aspecto de suela de zapatilla que da pena. Con una cantidad de grasas a saber de qué calidad (no, perdón, yo sí sé de qué calidad) que daría miedo saberlo con certeza.
  • Patatas fritas. Congeladas, por supuesto. Ni idea de la cantidad de patata real que puedan llevar. Y fritas en aceites usados una y cien veces.
  • Hamburguesas. No quiero ni pensar en la calidad de la carne. Si es que se le puede llamar carne.
  • Refrescos. Azúcar y más azúcar. Por no hablar de la cafeína y otros componentes. O zumos. De mentira, claro: más azúcar, nada de vitaminas, ningún mineral, fibra ausente.
  • Chuches: aceite de palma y azúcares refinados, así en modo resumen. Con un puñado de colorantes, que no se me olvide.
  • Tarta. Ay, no, perdón, la tarta nos la comemos los padres porque los niños, después de soplar las velas, vuelven corriendo a jugar.

Y está claro que por un día no pasa nada. Si esto lo hicieran, pongamos, una vez al mes, sería capaz de respirar, hacer “oooohhhhmmmm” y no ponerme de los nervios. Pero no, esto ocurre con demasiada frecuencia.

Creando hábitos

Para mí, lo peor de todo esto es que estamos creando hábitos. Les estamos enseñando que celebrar es sinónimo de comer mal. Les inculcamos que lo rico y divertido está reñido con lo saludable y con cuidarnos. Comer bien es aburrido porque comer bien sólo es el plato de acelgas. Y no se pueden comer acelgas en un cumpleaños.

Pero ya os digo yo que no. Que se pueden hacer meriendas de cumpleaños que, lejos de llenarles el cuerpo de guarrerías, les aporten nutrientes y energía para seguir jugando el resto de la tarde; meriendas que te dejen con la tranquilidad de que, si llegan agotados y ya no cenan (porque, ¿cuántas veces os ha pasado?), no pasa nada porque están alimentados que no es sinónimo de tener el estómago lleno.

Basta con tener un poco de previsión y prensar en las cosas que van a comer los niños con cierta antelación. O pedir ayuda a algún amigo o familiar que seguro que encontramos a alguien dispuesto a echarnos una mano.

Que poner una fiesta muy bien decorada, con muchos detalles y actividades chulis es genial, pero, ¿por qué no cuidamos de lo más importante que es la salud de nuestros hijos?

Menú de cumpleaños

Para que no todo sean críticas y quejas, desde Mucho más que mamás seguimos queriendo poneros las cosas fáciles. Hoy, os traemos un menú de cumpleaños para que podáis ofrecer alternativas a vuestros pequeños invitados.

menú de cumpleaños

Para este menú de cumpleaños hemos elegido recetas sencillas, que no son de complicarse mucho la vida y que se pueden dejar preparadas con antelación. No buscamos grandes alardes: a los niños les suelen gustar las cosas más sencillas y las muchomásquemamás tenemos demasiadas cosas en las que pensar y demasiadas cosas que preparar como para andar haciendo filigranas con la comida justo ese día.

Y, como ya parece que llega el buen tiempo, he incluido algunas recetas fresquitas como alternativa a los refrescos tradicionales. Si tenéis suerte de contar con alguna nevera portátil o algún sitio en el que conservar unos helados en buen estado, los sorbetes de frutas pueden ayudarnos a mantenernos hidratados, además de aportarnos fibras y vitaminas.

¿Qué es de un cumpleaños sin una tarta? Pues os ofrezco dos tartas espectaculares con las que los peques se quedarán con la boca abierta. No son excesivamente complicadas, pero es lo que más trabajo os va a dar de todo el menú.

Descárgate el menú de cumpleaños con enlace a todas las recetas, pinchando aquí.

¿Nos cuentas cómo celebras tú los cumpleaños de los muchomásquehijos?

firma Verónica muchomasquemamas

3 thoughts on “Menú de cumpleaños

  1. Yrene says:

    Me encanta, sobre todo la parte de salado.
    Otra idea sana son las palomitas caseras. Yo tengo una máquina y suelo hacer con frecuencia.
    Yo para la parte dulce siempre propongo fruta en los cumples comunes, y algunos claro que comen, , la mesa suelen estar abarrotadas de otras cosas no tan saludables, pero si comen. Y si se la das partida, más.

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