¿Qué quieres?

¿Qué quieres? Llega esa hora de la tarde, después de la sobremesa en la que siempre, o casi siempre, me asalta una duda. ¿Café o té? Y no tanto entre semana, pero los fines de semana nunca sé qué me apetece tomar en realidad. Cuando salgo a comer fuera lo tengo claro. Café. Siempre. Cortado. Entonces, ¿por qué el dilema cuándo estoy en casa? Fácil, porque soy muy exigente con el té y sé seguro que en casa acierto.

La cuestión es que no solo el café o el té son los causantes de muchos dilemas en cada día de nuestras vidas. Desde primera hora de la mañana. Hora de salir de casa para ir a trabajar… ¿andando o en coche? Hora del descanso de media mañana ¿café solo o con pincho? Merienda de los niños ¿dulce o salada? Hora del baño ¿bañera o ducha? Cenamos ¿tortilla o sandwiches? ¿Os dais cuenta de que cada cosa que tenemos que hacer nos da más de una alternativa? Con lo fácil que es coger lo que te dan y no mirar más opciones. Nos empeñamos en hacernos la vida más complicada de lo que es en realidad.

Y esto lo extrapolamos a los niños. Yo recuerdo cuando era pequeña que lo que había para comer era lo mismo para todos y si no te gustaba, te aguantabas. Ahora les damos un montón de opciones a los niños, con lo que ya están acostumbrados a elegir y…. pobre del que no les de más de una opción en algún momento. La pregunta del millón ¿qué quieres, hijo? nos abre muchas veces una puerta que no queremos, sobretodo cuando la respuesta que damos los  muchomásquepadres no le gusta a la otra parte.

Soñamos con que el niño acate lo que le decimos cuando no le convence. No queremos pataletas ni rabietas. Ni queremos frustraciones. No queremos gritos y llantos. Somos los culpables de hacerles el mundo  mucho más fácil. No pasa nada. Ya si eso cuando sean adultos y alguien les diga NO, que se apañen ellos…. Y entonces se sentirán frustrados y no entenderán porqué no son las cosas tan fáciles como cuando eran niños.

Tienen que tener la capacidad de escoger, pero siempre dentro de unos límites. No podemos dejar que sea el niño el que decida TODO en casa. Seamos coherentes y dejemos que sea en situaciones puntuales cuando el niño decida o elija por sí mismo. ¿Cuándo podemos dejar elegir a los niños? En este artículo nos dan unas pautas para que les ayudemos.

Seamos muchomásquemamás y muchomásquepapás responsables. Dotemos a nuestros muchomásquehijos de la capacidad de ser autónomos e independientes, pero con cabeza. Tienen que aprender por sí  mismos que la vida no siempre les va a poner las cosas tan fáciles como papá y mamá, aunque a veces las cosas sean fáciles (o al menos lo parezcan) para ellos.

 

A nosotras, muchomásquemamás muchomásqueocupadas, nos gusta organizar bien las cosas y elegir qué hacer en cada momento y queremos que vosotros también podáis hacerlo. Os dejamos el último planificador del mes para que podáis organizaros y dejar todo bien atado para que no os asalte ninguna duda. Además os trae un enlace al menú de desayunos fáciles y saludables.

 

Aquí podéis descargar e imprimir el organizador semanal

 

SEMANA 13

 

A partir de hoy podremos aprovechar un poco más las horas de luz para disfrutar de la tarde en compañía de nuestros muchomásquehijos. Poco a poco el tiempo irá asentándose (espero) y Primavera vendrá, por fin, a visitarnos y a quedarse. De momento nos tendremos que ir acostumbrando al nuevo cambio horario del que hablábamos el domingo pasado y que hoy ya se ha hecho efectivo.

 

Feliz semana y disfrutad de los próximos días de fiesta que están por venir.

 

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