Los regalos de SSMM

Desde las primeras navidades del muchomásquehijo mayor, hace ya 12 años, supe que lidiar con el tema de los regalos de navidad a los niños iba a ser duro. Muy duro.

Desde mi punto de vista, en la mayoría de los casos, nos pasamos y mucho con los regalos. Los primeros culpables somos los padres, evidentemente. Pero en mi caso, el caballo de batalla es la familia. Y, aún a riesgo de que lo lean y les pique un poco, mucho más la familia paterna.

El exceso de regalos de navidad.

Los primeros años me enfadaba, intentaba impedir que pidieran en las cartas más de lo que los muchomásquehijos necesitaban. Lo cual ya es difícil desde el inicio pues tienen la suerte de tener todas sus necesidades cubiertas. Y no hablo sólo de comida, techo, ropa, afecto y todo eso que parece superficial pero que, en realidad, es lo más importante.

No, me refiero simple y llanamente a juguetes.

El muchomásquepapá y yo intentábamos ser comedidos y no pedir a Baltasar todo lo que nos hubiera gustado. Pero nos topábamos con la familia: tenemos una familia extensa muy extensa por parte de los dos. Tenemos tíos abuelos, primos segundos, hermanos, abuelos, tíos… y todavía todos nos hacíamos regalos entre todos. Imaginaos lo que eso supone para el bolsillo y, lo que es aún peor si cabe, para la educación de un niño pequeño.

Los primeros años.

Ya os digo que los primeros años yo me rebelé e intenté que las cosas fueran de otra manera. Que se juntaran entre varios para hacer un regalito común. Que no todo fueran juguetes, que hubiera también algún regalo  de navidad que fuera práctico como ropa, abrigos, zapatos, alguna mochila. Que, en el peor de los casos, en cada casa hubiera un único regalo.

No lo conseguí.

¿Sabéis qué fue lo único que me traía a casa? Además de un montón de juguetes que nunca sabía donde guardar, claro: un enfado muy grande.

Supongo que, llegados a este punto, cada uno puede tomar las decisiones que considere y adoptar una postura más rotunda. Yo reconozco que fui laxa y me fui por lo sencillo. No tanto, os lo aseguro, pero fue la única solución que se me ocurrió para no que no ardiera Troya.

Dejé que las cosas cayeran por su propio peso.

No recuerdo exactamente en qué punto dejé de preocuparme por lo que los demás escribieran en su carta para mis hijos. Me traería a casa lo que SSMM tuvieran a bien dejar en casa de los demás para ellos, pero los juguetes que permanecieran más tiempo en mi salón serían sólo aquellos a los que se diera uso.

regalos de navidad

A los demás les hemos ido dando salida de diferentes maneras, sobre todo a bases de donaciones. Y siempre me ha dado pena pensar en el dinero malgastado por parte de quienes no han querido escuchar, pero yo no he sido capaz de seguir dándome cabezazos contra la pared.

Los regalos de navidad hoy en día.

No puedo decir que esté del todo satisfecha con la forma en que afronté la situación. Tal vez opté por la solución más cómoda, pero no creí que hacer otra cosa hubiera tenido posibilidades de éxito. Creo que hoy en día volvería a hacerlo igual, a pesar de todo.

Sin embargo, creo que el tiempo me ha dado la razón. Hoy en día los regalos que reciben en navidad los muchomásquehijos, a pesar de seguir siendo mucho más de lo que necesitan, son mucho más razonables. Con comillas, muchísimas comillas, vale.

Quizá es por la edad, que ya empiezan a ser más mayorcitos, pero ya no reciben tantísimos juguetes. Empiezan a  tener otras cosas: accesorios que necesitan para practicar sus hobbies, para hacer deporte, mochilas de sus series favoritas… en fin, cosas que se pueden usar y que ¡les encantan!

¿Cómo habéis afrontado vosotros el tema de los regalos de navidad?

Nos encantaría conocer vuestras opiniones y vuestras posturas.

firma Verónica muchomasquemamas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

cuatro × cinco =