La cuesta de septiembre

Afirmo (y no creo que haya nadie con muchomásquehijos en edad escolar que se atreva a rebatirme) que la cuesta de septiembre es mucho más empinada que la de enero. Recién llegados de la playa, con nuestro bronceado y sin ojeras, ayer me llevé a los muchomásquehijos a comprar los zapatos para la vuelta al Sigue leyendo