Regreso al preescolar: batallas de vestuario

Dime, compañeros padres, ¿cómo logras que tu hijo pose para esas lindas fotos con lindos atuendos? ¿Se trata de un soborno de dulces? Amenazas?

Ya mencioné mi obsesión por capturar ese momento perfecto de regreso a clases. Holden, aunque no me dejó tomar una foto, me permitió vestirlo como quisiera. Gracias, chico. Milo, por otro lado, insistió en elegir su propia ropa que no combinaba, pero me sonrió en cada foto. ¿Cual es el trato?

Milo está saltando de alegría

Estoy seguro de que algún día, en el futuro, recordaremos su atuendo cuidadosamente elegido (los pantalones cortos rojos que quiere usar todos los días, la camisa marrón chillona que no combina y los zapatos con luces que atar el look juntos), y recuerde que este es el exacto momento estábamos tratando de capturar.

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